DANIELA
3ª edición
Sección: Reportaje Especial
EDUCACIÓN E INSTITUCIONES
Mujeres que mandan: Carmen Ferreira, Mayor de RondaPor: Sonia M. Martin (Daniela, Chile).- Ellas son bonitas, inteligentes, elegantes, educadas y tienen un entrenamiento estilo James Bond. Son mujeres —y es su condición de mujer— lo que llevó a Carabineros de Chile a integrarlas a la institución. Para formar esta institución masculina, el Presidente Carlos Ibáñez del Campo buscó a los militares mejor dotados del Ejército chileno y creó Carabineros de Chile, institución policial que tiene como misión resguardar el orden de la ciudadanía. Si hay un hurto, se llama a Carabineros, si hay un muerto, también, si una mujer va a dar a luz en la calle, se llama a Carabineros y si viene un artista famoso a dar un concierto masivo, también se llama a Carabineros para que ponga orden en el espacio en que se desarrollará el espectáculo. Resguardo en eventos de deportes, cultura, desórdenes callejeros o políticos, accidentes de tránsito o falta de paramédicos en las provincias, pues ahí está el Cuerpo de Carabineros de Chile para desarrollar una labor social a lo largo de todo el país e incluso más allá de los mares, como es Isla de Pascua y otras islas chilenas o territorios antárticos. En lenguaje coloquial podríamos decir que son "toeros", pues hacen de todo. Incluso, hoy existe la Comisaría Nº 48 o Comisaría de la Familia, que trabaja junto con SERNAM (Servicio Nacional de la Mujer), cuya directora es la Ministra María Josefina Bilbao, (ver Daniela, 2ª edición, 1997).La institución tiene características un tanto inusuales para el servicio que cumplen en el país. Son mal pagados/as, pero a cambio de ello tienen servicios sociales de primera categoría. Las mejores guarderías infantiles las tiene Carabineros de Chile y el mejor servicio médico, y dental. Se jubilan muy jóvenes, lo que les permite tener otra actividad cuando se retiran y percibir dos sueldos. NACEN DE UN TERREMOTOEn 1960, Chile fue asolado por un seismo grado 9 en la escala de Richter, con características de cataclismo, que dejó al país en muy malas condiciones y se declaró desastre nacional. En este momento de tanta muerte, desaparecidos, heridos, y niños perdidos o abandonados, Carabineros de Chile se vio con más trabajo que nunca y de pronto la presencia femenina en un retén o comisaría, se hizo imperiosa. No fue sencillo tomar la decisión, pero la necesidad crea el miembro, y así nació el Cuerpo Femenino de Carabineros de Chile. ALUMNA CARABINERO O CARABINERAS DE CHILELa Real Academia de la Lengua ha dicho que toda profesión masculina tiene su femenino hoy en día, pero ellos —los Carabineros— al parecer quieren obviar esta regla gramatical y por lo mismo las llaman "Carabinero Alumna". Y de esta forma es que nos presentó la institución el General Hernán Sanhueza, quien nos contó algunas cosas interesantes sobre el nacimiento de ésta y la decision de hacer ingresar a las mujeres al plantel castrense. CARMEN FERREIRA, CORONELA DE CARABINEROS DE CHILECarmen Ferreira es la Carabinera de Chile más antigua de la institución. Cuando la seleccionaron en 1960, tenía 27 años, era profesional y hacía años que estaba trabajando y dando clases. Profesora de Educación Física, Carmen confiesa que no fue aprovechada como profesional por la institución castrense a la que entró por vocación. También nos dice un poco en broma y un poco en serio, que de niña iba al cine con su papá para ver todas las películas sobre la Segunda Guerra Mundial y que la emocionaba ver a esas mujeres uniformadas haciendo labores tan interesantes. Como profesora que es, deseaba impartir clases de Castellano y postuló a la Escuela de Suboficiales, para hacerle clases de ortografía a los carabineros y por ser mujer no fue aceptada. DE PROFESORA A CARABINERAAsí nos habla Carmen Ferreira sobre su experiencia: "Yo estaba trabajando en la Escuela Normal de la Universidad Católica, cuando se llamó por el periódico a concurso para la Escuela de Carabineros. Mis hermanas me dijeron: ‘Carmen tú tienes todas las condiciones para ser carabinero’. En ese momento, no pensaba en ayudar a las mujeres o cuidar niñitos. No tenía idea a lo que iba, ni familiares castrenses, ni idea de qué se trataba la institución. Entré y obtuve la Primera Antigüedad, la que me acompañó hasta el final de mi carrera. Pero esto fue un costo emocional tremendo durante toda mi vida institucional. Esto lo digo ‘con todos los pies’, ya que fue una lucha constante con el varón en la institución. Los jefes a mí me respetaban, pero era un momento crucial para las mujeres estar en Carabineros. También es claro que, cuando la mujer es capaz, el hombre la respeta. Independientemente de esto, como nosotras las mujeres en la institución éramos una cosa nueva en ese momento, de repente se nos cambiaban las reglas del juego dentro de ésta. Esto afectó para ascender de puestos en puestos de mando y, por supuesto, que todo ello nos afectaba en la parte económica. Tuvo que pasar mucho tiempo para organizar todo. Las chicas hoy están mucho mejor que antes. Nosotras fuimos las pioneras. Para ascender era todo un problema aunque hicieras todos los cursos y te sacaras las mejores calificaciones. Pero debo aclarar también, que la institución ha avanzado mucho en ese aspecto. Siempre digo que los varones no se han dado ni cuenta cómo la mujer se fue insertando en la institución. COMO MUJERES CASTRENSES, NOSOTRAS TAMBIÉN TENEMOS QUE DEMOSTRAR QUE SOMOS MEJORES QUE LOS HOMBRES"Por supuesto que nosotras como mujeres policías también tenemos que demostrar que somos diez veces mejor que cualquier hombre para merecer ascensos u obtener buenas calificaciones. Nos llamaron a un curso especial y me acuerdo que estuvimos nueve meses aquí en el instituto estudiando. Cuando el entrenamiento terminó, le mandé una carta al director del instituto solicitando que no nos tomaran examen escrito; que las diez queríamos que nos enviaran una comisión. Nosotras nos sacamos ‘la mugre’ estudiando y las diez dimos exámenes brillantes, y no es que yo me crea el ‘hoyo del queque’. Con todas las comisiones y en todos los exámenes nos sacamos notas brillantes. Y a los hombres les ‘da no sé qué’ que las mujeres se saquen mejores calificaciones. Y esto lo vi yo también en otros cursos que hice en la escuela. Independientemente de estos escollos, tengo la satisfacción de haber abierto una carrera nueva y haber sido punta de lanza. Eso me sostiene a mi emocionalmente muy bien. Creo que una debe prepararse y eso se lo decía a mis oficiales; todas mis subalternas hoy son jefas. Converso con ellas y les digo que una debe estar bien preparada. Fui Comandante de Escuadrón de algunos cursos y cuando he tenido la oportunidad de juntarme con ellas les digo: ‘¿Se acuerdan cuando ustedes eran chiporras y me decían ‘la vieja fregada’, ‘la vieja mañosa’? Que siempre estaba haciendo convenios con la universidad para estudiar alguna cosa. Y ahora me dicen: ‘usted tenía toda la razón’". Es verdad que la única arma de la mujer para salir adelante es estar preparada. Claro que yo no soy tan feminista. A las oficiales y a los funcionarios con los que yo trabajé los hacía leer. Los obligaba a leer el diario y les asignaba tareas. Todos tenían lecturas obligatorias y tenían que disertar sobre tal novela, libro o best seller que eligiéramos en ese momento. No di clases, sin embargo, la parte educacional me gustaba, así es que la practiqué mucho. También creo que cualquier institución moderna debe considerar el aporte de la mujer. CARMEN FERREIRA, MAYOR DE RONDA"Tuve la experiencia de haber sido la primera y la única, que estuve cinco años en un servicio, el que por supuesto es de hombres, que es la Prefectura General de Santiago. Yo me quedaba como Mayor de Ronda y nunca tuve un problema en los cinco años. Y es un asunto bien complicado. El cargo es eminentemente policial. Si hay problemas los tienes que solucionar tú y hay cosas ‘espinudas’ por las que tienes que comunicarte con el Presidente de la República y con los mandamases del país. Me tocaron cosas bien complicadas en algunos momentos cruciales, entre miles de experiencias que viví. También fui la primera mujer policial que se casó con un oficial de Carabineros. Cuando me casé era Jefa de Grupo, pero era solamente subteniente; con ese grado, tenía apenas una estrellita... era una ‘suche’. Y sin embargo ese era un puesto importante que desarrollar. Pedí permiso. Mi jefe en ese momento no me autorizó para casarme y tenía todo listo para la boda. Los partes de matrimonio, etc. En esa época no estaba muy imbuída de la disciplina tan estricta que hay con este asunto. El jefe me dijo: ‘Ese día usted tiene que desfilar a cargo de su batallón.’ En aquella época, las mujeres no teníamos uniforme y tuvimos que desfilar con unas camisas que nos prestaron de hombre y una falda que nos tuvimos que hacer con la modista. ¡Fue increíble! Al final, para casarme tuve que hablar con el Subdirector de Carabineros para que me dieran permiso. Me dieron dos días de permiso y esa fue mi luna de miel. A los dos días tuve que volver al grupo. Mi esposo era Teniente." ¿Y en la casa cómo andan los galones?, preguntamos con curiosidad y Carmen sigue contándole a Daniela, que ella piensa que la mujer manda igual en todas partes.También nos cuenta con tristeza que su esposo falleció a los dos años de matrimonio y que con esto se convirtió en la primera viuda de la institución castrense. "El destino me marcó y con bien o con mal me ha tocado ser pionera o la primera. El día 16 de julio, día de mi santo, se instituyó como el Día del Escalafón Femenino. Fui la primera Prefecto y la prefectura de mujeres tiene una sigla que es PRECARMEN (Prefectura Carabinero Menores). ¡Hasta le pusieron mi nombre a la prefectura! Mi curso fue el más numeroso. Entramos 109 mujeres y egresamos 104. Éramos más adultas que las de hoy. Nos recibieron hasta de 27 años, por lo tanto, habíamos varias que éramos ya profesionales. Habían abogadas, asistentas sociales, profesoras. Mi curso fue un grupo de mujeres bastante preparadas. Nosotras le pavimentamos el camino a las que vinieron después. Fuimos las primeras mujeres [de las Fuerzas Armadas] que vestimos uniforme en este país. Los hombres al principio no sabían cómo tomarnos ni qué hacer con nosotras. No teníamos uniforme ni teníamos nada, por lo que empezamos vistiéndonos con unos overoles de los que usaban los jardineros, un par de zapatones y una coipa (gorra). Esa fue nuestra primera tenida institucional. Nos aporta la Teniente Marta Salcedo —quien también está con nosotras— que todas estas cosas y otras, están en el Museo de Carabineros, y que en 1996 fue todo un acontecimiento cuando "las paquitas"" —apodo cariñoso y también despectivo— institucionalizaron los pantalones como parte de su uniforme, atuendo que usaban desde hacía mucho tiempo, pero que no estaba reglamentado. "Cuando llamó más la atención fue cuando lo empezaron a usar las carabineras del tránsito ya que nosotras los usábamos en especial en las guardias de noche". Nos comenta Carmen nuevamente que el diseño de la ropa de las carabineras fue realizado por manos masculinas. Fue una lucha constante ya que para empezar cuando les hacían las camisas no coincidían las tallas con los cuellos; luego tuvieron problemas con las medias que debían usar... "¡Qué manera de luchar con todo! Nosotras no egresamos como oficiales de la Escuela de Carabineros, sino que como brigadieres. De las 109 había una Brigadier Mayor y diez Brigadieres Primeras, diez Segundas, y el resto Brigadieres Terceras. A los dos años, estando en Carabineros, a mí me llamaron para hacer el curso de subteniente. Y de la diez que éramos —algunas ya se habían retirado— empezamos de cero para hacer el curso. Yo perdí la antigüedad. Te cuento un poco de historia. Nosotros lo tomamos de la mejor manera. En ese año hubo otro terremoto terrible y fuimos a trabajar a la zona; el terremoto del Cobre, en Viña del Mar, cerca de Quilpué. Hicimos una labor tan buena que le gustó mucho al Presidente de Chile de esa época que era Eduardo Frei Montalva, quien nos felicitó por nuestra actuación. Tuvimos una bonita carrera y viajamos bastante. Fuimos a Estados Unidos, Panamá, Ecuador, Colombia y otros lugares. Hicimos toda una planificación para este viaje y le pedimos autorización a mi General Mendoza para llevarlo a cabo. La idea era tomar contacto con las policías de los países por donde viajamos. En ese viaje hice un curso sobre Drogas en los Estados Unidos. También estimo que sembramos la idea en Colombia —al menos la idea— de las policías femeninas, ya que al poco tiempo ellos llamaron a las primeras diez mujeres oficiales de policía. Todas ellas tenían que tener un título universitario como sicólogas, abogadas, médicas, etc. Después, ellas vinieron a Chile. Hicimos un buen contacto con Latinoamérica, ya que de vuelta de nuestro viaje pasamos a Perú y luego las mujeres policías de todos estos países estuvieron con nosotras en Chile. Me retiré voluntariamente, porque consideré que ya había cumplido mi ciclo institucional. Tengo grado de Coronel. Cuando me retiré de la institución, dejé una memoria escrita en donde expreso todas mis experiencias y opiniones sobre la Prefectura de Menores, y he visto con mucha alegría, que las cosas que sugiero se han ido implantando. No importa cuán alejada estás con Carabineros, siempre sigo relacionada con esta carrera que fue emocionante para mí. MUJERES QUE MANDAN..."Las carabineras de hoy, no tienen los problemas que sufrió mi generación. La mayoría de mis compañeras no se casaron, porque en esa época se suponía que una mujer uniformada debía ser una mandona y además, poco femenina, por nombrar algunos de los epitetos más suaves que nos daban. Esto era digno de un estudio sociológico. La disciplina con nosotras era estricta. Teníamos que llegar al cuartel a las 12 de la noche y no podíamos mirar a los oficiales a tres cuartos de distancia y eran los hombres con los que más nos relacionábamos. ¿Adónde íbamos a buscar novios? Las horas al casino también las teníamos reglamentadas; hasta las 9 de la noche podíamos entrar al casino, de visita. Éramos como niñas pequeñas. Ahora las cosas han ido cambiando. LA COMISARÍA DE LA FAMILIALa Comisaría de la Familia es un concepto nuevo, pero Carmen nos dice que todo lo dejó planificado en relación al maltrato, el abuso de menores etc. "El último año, cuando fui Prefecto, trabajamos en Conchalí, formando monitores en todos los niveles en relación a Delito Sexual, como por ejemplo, en Juntas de Vecinos, Centros de Padres, Clubes Deportivos etc. Con la ayuda de la municipalidad, como tres mil personas iban a multiplicar lo que nosotras formamos; ahí nos dimos cuenta del maltrato y otros problemas por el estilo y fuimos formando unidades especializadas. No hay que olvidar que Carabineros no está familiarizada con los niños ya que éstos nos son parte de las actividades de la institución. Trabajar con niños y con la familia es una especialidad. Aparte de estos trabajos que desempeñamos, también sabemos y podemos usar un arma si la ocasión lo requiere, ya que estamos entrenadas para ello. Sabemos de balística, pero usamos armas once años después de entrar a la institución o sea en 1973. Hacemos deportes, pero también vamos a conciertos, leemos, escribimos, pintamos y vamos a las exposiciones de pinturas, lecturas de poesía y vamos al ballet, esto es cuestión de gusto personal. De las cosas que más nos cuesta aceptar es la jerarquía, ya que existe una disciplina, pero es difícil aceptar profesionalmente todas las órdenes que te den. Estás sometida a esta disciplina y si quien te las da, tú no sientes el suficiente respeto profesional hacia ese jefe, es difícil aceptar la jerarquía. Eso es complicado cuando uno tiene uniforme, en especial si el jefe para ti no está lo suficientemente preparado para que acates la orden. La Teniente Marta Salcedo nos dice, por otro lado, que al entrar a la Escuela de Ciencias Policiales, les "ponen las cartas sobre la mesa". Las mujeres con problemas de Síndrome Menstrual, no tienen chance entre estas policías. Las que muestran problemas de salud constante, tampoco están adecuadas para seguir esta carrera que exige una mujer diferente. Las carabineras dicen estar claras que no las engañan las mujeres delincuentes como pueden "engrupir" a un hombre policía, con llantos o con aspectos femeninos, como el coqueteo o la debilidad, pues estas carabineras piensan que ser mujer no significa otra cosa que tener otro sexo y que ellas están preparadas para situaciones extremas de género. Marta nos cuenta que aunque las policías de su generación han ganado mucho en relación a la generación de la Coronela (R) Carmen Ferreira, aún existe la pugna entre los sexos en la institución. Ella misma no ha podido ascender a capitán, porque no se han abierto vacantes en grados superiores como generala, ya que Carmen ostenta hasta hoy los galones de Coronel que es el máximo puesto que obtiene una mujer en Carabineros de Chile...aunque su antigüedad y toda su carrera profesional sean brillante....cosas de género y del famoso "cielo de cristal" que debemos soportar las féminas en el mundo cara al siglo XXI... Hoy, cuando envío la nota a la "redacción digital" del magazine, nos informan que en Chile ya se le dio paso a la primera Generala del país... Está claro que una vez más es Carabineros de Chile quien da el paso progresista aceptando a la mujer en sus filas como a su igual... |