EDITORIAL
Cuando en diciembre de 1996 dimos forma al primer número de Daniela, una mujer sin fronteras / Daniela, An Unbound Woman, online, era difícil imaginar el recorrido y las experiencias que acumularíamos en tan corto tiempo y con tan pocos números. Por razones económicas, no cumplimos con los 6 números anuales que nos propusimos, pero ¡vaya que aprendimos sobre lo que es el periodismo digital!Cuando nos iniciamos, empezamos a escribir una historia periodística de la mujer del Siglo XXI y sabíamos los riesgos que corríamos, pero la fuerza, el entusiasmo y las ganas de participar en el desarrollo de un mercado periodístico diferente, masivo e internacional, era no solamente un reto y un desafío para dos periodistas chilenas radicadas en California. Se sumó pronto desde Europa otra chilena dispuesta a administrar la revista y una estadounidense tomó la bandera de la posta y montó la revista en el ciberespacio. México nos aportó con una periodista tabasqueña, quien con su juventud y apasionamiento no trepidó en colaborar desde todos los ángulos a esta aventura con nombre de telenovela venezolana y es que nosotras, las chilenas, no olvidamos que las tres somos venezolanas de corazón; aunque esto no tiene nada que ver con el nombre de nuestra revista. Todas creímos en esta aventura ciberespacial periodística de mujeres progresistas. Y así se fueron juntando mujeres y también hombres de diferentes países que nos colaboran con sus artículos, arte y fotografías. Todas/os entendíamos que nuestra misión era llenar un espacio como medio de comunicación que acerca el mundo de las mujeres en el cielo y ganarnos el derecho a servir a todas/os aquellos usuarias/os que estaban en el ciberespacio. Esta situación también nos llevó a definir que nuestro estilo de comunicación debería ser periodístico digital y ser tan amistosas, comunicativas y dinámicas como esta tecnología lo precisa y ponemos énfasis en esto de ser "como tú" y no "como usted". Esto no solamente tenía que ser el estilo del lenguaje, también nuestro diseño editorial tenía que tener un cromatismo y un estilo diferentes. Por eso hemos elegido mostrar siempre a nuestros invitadas/os creadores plásticos y fotógrafos/as, para que sus cuadros, esculturas o fotografías, sean nuestras portadas o apoyo gráfico. Queremos un periodismo diferente. También nos sentimos con la necesidad de informar y comunicar y lo hemos conseguido. Claro que ahora nos proponemos llevar a cabo Talleres Ciberespaciales que colaboren en principio con la salud de la mujer y con el apoyo de buscar colaboración para comprender qué es el aborto. Esto ya no tiene las mismas características que seguir la tecnología digital, por supuesto. Pero nos preguntamos, si ya hemos llegado a ser globales...¿Por qué las discusiones sobre el aborto son antidiluvianas? Temas difíciles de editar, escribir y comprender. A medida que avanzábamos en el tiempo, fuimos aprendiendo que teníamos mucho que aprender todavía y no solamente en diseño, editorial, aborto, leyes sobre la mujer y otras cosas que conforman la editorial de una revista de mujeres progresistas como nosotras. Aprendimos que necesitamos vender publicidad, que tenemos que tener mucho dinero para llevar adelante el proyecto de Daniela y su staff. Somos profesionales y este trabajo no lo queremos como hobby, porque es demasiado serio; todas y todos necesitamos aportar dinero a nuestros hogares y es así como ahora buscamos respuesta en la publicidad, en aportes económicos de fundaciones o patrocinios a nuestro magazine.La permanente innovación y dinamismo de este mercado se han trasformado en un desafío para nosotras y para todo el equipo que trabaja en Daniela.Sentimos haber experimentado temores iniciales, luego una especie de fascinación que aún nos mantiene en vilo cuando vemos las posibilidades ignotas que nos entrega el periodismo digital. Hemos recibido apoyo y cartas de zonas rurales que nos han dado fuerza cuando no teníamos nada...nada más que la pluma y el sitio Web. Creemos que vamos madurando en un periodismo nuevo, que nos ofrece cada día nuevas posibilidades, música, video, movimiento, encuentros, inmediatez y todo lo que ustedes saben que entrega el periodismo online. Hemos sido pioneras y esto nos llena de alegría, ya que también hemos luchado para que existan más medios alternativos en este sistema dirigido por mujeres; y así se lo hicimos saber a CEM, cuando Gloria Bonder nos pidió asesoría desde Argentina para una encuesta internacional con Canadá, sobre este ciberperiodismo y la Mujer en Latinoamérica y el Caribe. Dichosas dimos asesoría, ya que nosotras nos sentimos felices cuando recibimos cartas de mujeres rurales, como por ejemplo el Grupo "Semilla de Mostaza," que nos escribió desde un pueblito de Colombia, para felicitarnos; ellas nos leen desde un centro comunitario y una monja las ayuda a bajar la revista. Así fuimos recibiendo cartas de España, Alemania y otros lugares que nos indican que estamos bien encaminadas y que nos leen, según nos dice nuestro contador del Web. Ahora que nos enfrentamos a un nuevo año, luego de la crisis asiática, hay muchas cosas que nos preguntamos sobre nuestro futuro. Sin embargo, seguimos con la misma fascinación frente al periodismo digital y frente a la problemática de la mujer. Con sencillez, honestidad y seguridad, decimos que se vienen épocas difíciles económicas para Daniela. Tenemos un presupuesto magro, pero si ya tenemos más de un año en el Cielo, por qué no podremos con el mismo ahínco inicial llevar a cabo el 98....juntas enfrentaremos este nuevo desafío.Queremos empezar el nuevo año editorial de Daniela dándole las gracias a todas aquellas mujeres y hombres que hacen posible que estemos en el ciberespacio...
Sonia Murillo-Martin |