Por Irma Palma y Cecilia Quilodrán
(Mujer Salud, Chile).- El propósito de esta investigación ha sido indagar en los
discursos de los hombres involucrados en el fenómeno del embarazo adolescente
pertenecientes a los estratos populares urbanos, en qué consisten las respuestas
masculinas y cuáles son sus efectos y consecuencias sobre los progenitores que
las adoptan o participan en cada una de ellas. En segundo lugar, indagar
específicamente respecto del significado de las opciones "evasión" y "paternidad
en soltería", en cuanto serían expresivas de respuestas culturales tradicionales
y emergentes, respectivamente, presentes en la sociedad chilena.
La situación del embarazo adolescente plantea una situación que necesariamente
conlleva opciones y decisiones a tomar. A su vez, el acto de optar y decidir
respecto de qué hacer frente a un embarazo adolescente estará inscrito dentro de
un conjunto de posibilidades ya dadas principalmente por los sentidos comunes
prevalentes en la cultura en la que se está inserto. En la actual configuración
social y cultural de la sociedad chilena, las opciones y decisiones posibles frente
al embarazo adolescente se organizan en varias respuestas, cada una de las
cuales conlleva sus propios dispositivos informacionales, tecnológicos,
organizacionales, etc. A su vez, dichas respuestas se estructuran como
respuestas "genéricamente" organizadas o tipificadas. Dado que el embarazo ha
sido representado tradicionalmente en nuestra cultura como una "falla" o
imprevisión femenina, el acto de optar o decidir respecto de sus "consecuencias"
aparece como un acto propiamente de la mujer.
Desde esa perspectiva, las respuestas posibles para una mujer ante el
acontecimiento del embarazo son: matrimonio, convivencia, maternidad en
soltería, entrega en adopción, aborto, abandono del recién nacido/a, e infanticio.
Estas dos últimas aparecen silenciadas en los sentidos comunes: son indecibles,
so riesgo de exclusión radical de la mujer que adopta tal respuesta, respecto de
su comunidad de habla.
Una investigación anteriormente realizada por este equipo investigador en el
marco de PRODIR tuvo por objeto estudiar en qué consiste cada una de las
respuestas al embarazo, y cuáles son sus efectos y consecuencias sobre las
mujeres adolescentes que adoptan o son objeto de cada una de ellas. En el
estudio precedentemente señalado, los hombres progenitores y sus respuestas
sólo fueron considerados relevantes en cuanto influyen sobre las respuestas
adoptadas por las adolescentes frente a su propio embarazo e indirectamente,
sobre la biografía de éstas. En otras palabras, las consideramos tan relevantes
como las respuestas de los padres de las adolescentes: muy importantes en
cuanto expresan presiones, orientaciones o disposiciones a crear condiciones
para optar en un sentido y no en otro. Los progenitores, en relación con las
respuestas dadas por las mujeres adolescentes, se constituyen como "otros
significativos".
Sin embargo, es posible suponer que junto a las respuestas de las mujeres
existen otras respuestas específicamente masculinas. Era de interés de estas
investigadoras indagar acerca de las respuestas específicas de los hombres
involucrados en la génesis del embarazo de mujeres adolescentes, no obstante,
por motivos asociados a la extensión del mismo, no fue posible hacerlo.
Estimamos que podría, en propiedad, hablarse de una respuesta especifícamente
masculina, configurada social y culturalmente como disposiciones u
orientaciones propiamente de género a actuar de una determinada manera,
opciones y decisiones posibles frente al embarazo adolescente.
Para el hombre los caminos culturalmente prescritos son distintos, incoporan
opciones que marcan diferencias de género sustantivas. La externalidad del
embarazo al cuerpo masculino permite una respuesta exclusivamente posible
para el hombre, cual es la de "evadir" directamente cualquier decisión activa
respecto del curso del mismo y, por tanto, de la paternidad. Dicha "evasión"
resulta plausible porque, a diferencia de la mujer, el hombre no tiene en su
cuerpo un embarazo respecto del cual es imperativo decidir "dejarlo ser" -y
continuar hasta el nacimiento- o "impedirlo ser" -interrumpirlo. Por tanto, las
opciones masculinas contienen una opción no factible para la mujer, cual es la
de no participar de ninguna decisión. A esa respuesa la llamaremos "evasión".
Entre las opciones de paternidad o no partenidad es posible, al optar por la
primera, no hacer nada, seguir la vida "como si" no hubiera pasado nada, a
diferencia de la opción de aborto o adopción de la mujer, que deja huella de la
transgresión; acá no necesariamente la no paternidad constituye transgresión y,
por tanto, dejar huella. Así se configura un conjunto de respuestas masculinas
posibles frente al embarazo que serían: evasión, aborto, adopción, paternidad en
soltería, convivencia y matrimonio.
En la cultura chilena es posible observar un tipo de estas opciones posibles como
una pauta recurrente de respuesta masculina: la evasión (las cifras de
ilegitimidad así lo confirman). Tal respuesta de evasión aparece posible porque
los sentidos comunes prevalentes en una cultura la incoporan como una opción
factible, aceptable o incluso deseable. En efecto, esta constituye una respuesta
al embarazo por parte de los hombres y aparece conectada a la conformación
histórica y cultural de la sociedad chilena.
No obstante, es posible observar también una pauta emergente de paternidad en
soltería, en condiciones de prescindencia de la formación de pareja. Dicha
respuesta, aunque no susceptible de ser cuantificada por ahora, ciertamente
constituye un tipo de opción nueva, emergente, en camino de legitimación social
y cultural y parece estar conectada a fenómenos culturales y sociales recientes,
como el cuestionamiento de los roles sexuales, de la masculinidad, la
postergación de la edad de matrimonio (los descensos en las tasas de nupcialidad
observados en las últimas décadas son significativos).
Parece razonable suponer que los sentidos comunes, en función de los cuales se
adopta normalmente una respuesta, se encuentren en proceso de transformación.
Pareciera ser que se estuviera produciendo un desplazamiento desde una cierta
polaridad de opciones -matrimonio o evasión- a un tipo de opción tal, que a la
vez que constituye una respuesta de paternidad -por tanto se aleja de la
evasión-, prescinde de la formación de pareja, y por tanto se aleja de la opción
matrimonial. Conocer el sentido de esta respuesta de paternidad en soltería
resulta importante por cuanto pudiera ser, como se ha sugerido más arriba, que
constituya un tipo de respuesta emergente que sea expresiva de modificaciones
en las percepciones de masculinidad y de paternidad en nuestra cultura.
Evasión y adopción
En esta investigación existía el interés de focalizar en las respuestas de
"evasión" y "adopción" en particular. Ello no ha sido logrado plenamente, toda
vez que no fue posible obtener la participación de sujetos involucrados en la
opción "evasión" ni en la de "adopción".
Las adolescentes resisten situarse como mediadoras en el establecimiento del
contacto entre los sujetos y las investigadoras. Pese a que expresan interés
genuino en colaborar, ello no resulta sencillo. Afirman la necesidad de
"explicarse" el comportamiento evasor desde una perspectiva más societal de
por qué es posible para los hombres responder de esa manera, y de integrar las
"razones" masculinas en su propia elaboración de la experiencia con un hombre
en particular: de haberse embarazado juntos y de haber sido "abandonadas". No
obstante, a la vez, temen un probable encuentro: es la necesidad, para algunas,
de "olvidar", es, para otras, el temor a la eventual "represalia" que podría
alcanzar hasta el hijo o la hija.
Las que han optado por la entrega en adopción dan cuenta de una decisión que
no incorpora al progenitor, más bien lo excluye. Tal exclusión parece ser activa
por parte de éstas. Parece conectada, por una parte, a una evasión anterior de los
hombres y, por otra, menos frecuentemente, por una exclusión radical que
supone no informarles siquiera del embarazo, que aparece relacionada con una
percepción de una probable respuesta del progenitor divergente de la opción
tomada por la adolescente, como la asunción del hijo/a y estructurar pareja,
cuestión que ellas no desean o temen asumir.
Por su parte, los progenitores participantes en la investigación y que han
asumido la paternidad -bajo las opciones de paternidad en soltería, convivencia
o matrimonio- aceptan colaborar en el establecimiento de contacto entre las
investigadoras y evasores. Tal disposición a colaborar parece fundarse en un
juicio crítico de los primeros respecto de los últimos, y en la expectativa de que
la situación de entrevista pudiera llegar a constituirse en la ocasión propicia para
la "confesión", la expiación de la culpa. Las hipótesis para elaborar la dificultad
pueden articularse sobre una deficiencia de las estrategias utilizadas respecto de
la población masculina en particular. O en términos de la naturaleza misma de
las opciones estudiadas.
Respecto de lo señalado precedentemente en relación con las dificultades
vinculadas a la naturaleza de los fenómenos estudiados, podría sugerirse que la
evasión constituye una respuesta a la situación de embarazo que se construye
sobre (o requiere de) la negación de la participación en la génesis del mismo.
Evasión de la paternidad y negación del origen serían, en la experiencia de esos
hombres, inseparables. Ello no significa que deba ser así siempre cuando no
existe la disposición a asumir la paternidad (en el caso del aborto no ocurre de
la misma manera la separación entre embarazo y no-paternidad). Asimismo,
podría sugerirse que la evasión como respuesta a la situación de embarazo
estaría siendo crecientemente excluida de los sentidos comunes, que no resulta
posible explicar y cuya "confesión" expone al rechazo social. La confesión, es
decir, el acto de declarar que se ha participado en la gestación, no parece ser
consistente con la respuesta de evasión ya que, por una parte, esta última podría
articularse sobre una negación del origen del embarazo. Y por otra, confesar
supondría "reconocer" la participación en el embarazo, lo que conllevaría, muy
probablemente, someterse a purgar mediante el reconocimiento legal de la
paternidad.
La evasión, finalmente, podría en términos fenomenológicos, constituir una
respuesta radical que apuesta al "olvido", al distanciamiento físico y temporal
en un intento por distanciarse de lo vivido. En la configuración tradicional de
la sociedad chilena los hombres quizá lograron poner distancia. Respecto de la
adopción, podría sugerirse que no constituiría una respuesta propiamente
masculina. La no-paternidad que implica dicha opción pareciera más bien ser
precedida por la evasión. Así la entrega en adopción constituiría una respuesta
femenina que sucede a la del hombre, cuando ya se ha activado una respuesta
de evasión por parte de este último.
Un artículo sobre esta investigación con el título Adolescent Pregnancy in Chile Today:
From Marriage to Abortion fue publicado en Reproductive Health Matters, No. 5,
May 1995.
Esta es la parte de la investigación "Opciones de Paternidad y no Paternidad de los
hombres Involucrados en el Embarazo Adolescente", realizada por las autoras en
Santiago, Chile, desde septiembre de 1994 a octubre de 1995. Contó con el auspicio y
apoyo financiero del Programa de Investigación sobre Derechos Reproductivos, PRODIR,
organizado por la Fundación Carlos Chagas y la Fundación MacArthur. La investigación
se realizó en una población comprendida por hombres progenitores jóvenes entre 15 y 24
años, pertenecientes a los estratos populares, con ocupaciones de estudiantes, trabajadores
o empleados. El breve extracto fue realizado por la Revista Mujer Salud.