DANIELA
3ª edición
Sección: Mujer-Economía

 

EMPRESARIA, EDITORA Y POETA:
María León Bascur

Por Sonia Martin

(Daniela, Chile).- María León Bascur es una mujer difícil de encasillar. Por su desarrollo personal sería interesamte destacarla como una self-made-woman, algo muy apreciado en otros países; en Sudamérica, el valor personal, el esfuerzo de María León Bascur, es poco valorado y mucho menos reconocido.

Tenerla entre nuestras entrevistadas, es tener la posibilidad de mostrar a quienes nos leen, cómo se puede llegar a ser mujer de empresa, hacer marketing, sin perder femineidad, sensibilidad o el amor a la creación poética y trabajar por una cultura mejor en su país, Chile.

¿María León Bascur es una empresaria-poeta o una poeta-empresaria? ¡No lo sabemos! pero es mejor dejar a María que nos explique, cómo llegaron a converger en ella estos mundos tan opuestos en apariencia, y que en ella emergen tan naturales.

La respuesta inmediata está en sus libros de poemas publicados, en los ocho años de vida consecutivos de su revista de poesía Safo y de su editorial, en la que, en menos de dos años ha publicado más de diez libros.

LA HISTORIA DE MARÍA

Es de hablar fácil, no cuesta entrevistarla, porque es sencilla, abierta y locuaz; el verbo es de su dominio, por lo mismo, su historia que es para una teleserie venezolana, nos llega al corazón y le decimos que debe escribir una novela sobre su vida.

María nació en un pueblito cercano a La Ligua, llamado Cabildo, en donde su padre era molinero. Estudió en la escuela más cercana los años preparatorios escolares, para luego ser enviada a La Ligua a estudiar la enseñanza secundaria, cuando su padre murió en el molino, en un accidente de trabajo.

María lo recuerda con horror, pues su madre la envió en busca del padre, que se demoraba en venir a casa para almorzar. Ella nos dice: "En el molino todo es blanco como la harina del trigo, y al entrar vi una feroz mancha roja, como quien tira un tintero de tinta roja a la muralla....allí terminaron mis estudios, pues tuve que hacerme cargo de mi madre y de mis hermanos, tenía 16 años.

Entré a trabajar como secretaria a esa edad, sin tener una idea clara qué era una secretaria. Un amigo de mi padre me llevó para estas labores con el dueño de un fundo cerca de La Ligua. A los dos años, yo era la administradora del fundo y el dueño solamente controlaba el dinero que yo semanalmente le depositaba en el banco. Me dejó a cargo de todo. Y me fue bien. Me compré una modesta casita en donde vivía con mi madre y mi familia. ¡Hasta me compré un jeep!

Sé todo lo que concierne al desarrollo de un fundo en el campo; cómo lidiar con los campesinos y cuándo sembrar y cosechar, dónde vender; andar a caballo y preocuparme del ganado etc. Así fue que conocí el amor y a través de la venta de 30 novillos, es que conocí al hijo del dueño de un fundo vecino y me case con él. Duró poco el matrimonio. Me quedé embarazada de mi primera hija y me separé. Tenía 18 años. Me volví a juntar con mi esposo y a tener otra niña, hasta que definitivamente me separé y me vine a la capital en donde me puse a trabajar. Así conocí a mi segundo esposo, quien era viudo y tenía una niña de la edad de mi hijita mayor. El era mi jefe y yo estaba a cargo de comprar y organizar todos los problemas que a un hombre viudo con una niña de diez años, le pueden acontecer. Un día este señor me pidió matrimonio y yo lo pensé bien y le dije que sí. Formamos un hermoso hogar y tuvimos otro hijo, aparte de los que cada uno aportó al matrimonio."

Esta es, en resumen, la historia de la poeta y empresaria, María León Bascur. Posiblemente, la muerte de su padre gatilló el nacimiento de la empresaria y la mujer luchadora que hay en ella.

NACE UNA POETA

Cuando los niños crecieron, María se sintió con tiempo para dedicar unas horas del día a realizar alguna labor artística. Nos dice que tiene condiciones creativas, y que pinta con cierta facilidad; pero un día, comprando los materiales de pintura, se dio cuenta que se gastaba mucho dinero y que no podía sustentar las sumas que la pintura le exigía. Al mismo tiempo, había concursado en un certamen de poesía, al cual envió tres poemas distintos, con seudónimos diferentes y se llevó los tres primeros premios. Cuando fue en busca de éstos, contó lo sucedido, y aunque todo quedó felizmente arreglado en el concurso —y ella feliz con su primer éxito— no le dio mayor importancia a la poesía, hasta el día en que comprando sus útiles para pintar, se dio cuenta que con un lápiz y un cuaderno, podía crear igual, pero sin grandes gastos. Y de esta manera, al mudarse de la ciudad de Copiapó con su familia, hasta Rancagua, es que con su manuscrito en mano, llegó a la ciudad mencionada. Ya instalada, buscó al grupo poético, "Los Inútiles", les pidió que leyeran sus poemas, y solicitó entrar en su agrupación. María nos cuenta entre divertida y con ira, que la respuesta fue en tono respetuoso, pero la siguiente: "Mi'jita, nosotros no aceptamos mujeres en el grupo. Mejor váyase a su casa a cuidar a sus niñitos y déjenos a nosotros la poesía". Llorando de rabia les dijo: "Muy bien. Voy a crear mi propio grupo, a editar mi revista de poesía y no voy a publicar en ella ni un solo poema masculino."

SAFO: MI EMPRESA, MI NORTE

De alguna manera podemos percibir que son las circunstancias adversas las que hacen que María levite sobre la adversidad y logre sus metas, y por lo mismo, le preguntamos: ¿Pero cómo lograste de la nada, que naciera tu revista y por qué la titulaste "Safo"?

"No tenía idea de hacer una revista. Es verdad, ésta nació de la ira y se fue concretando mediante cartas que envié a diversas poetas, concurriendo a encuentros literarios, conociendo gente del ambiente poético, a través de la ayuda del dibujante Esaú Mourgués —quien diseñó la portada—, con aportes de amigos que me regalaban papel y a la generosidad de un imprentero que cobra menos del costo, porque también ama la poesía.

Los originales los redactaba en máquina de escribir, luego les sacaba fotocopias, las que ampliaba o reducía , según el caso, para luego pegar y hacer una especie de arte final para llevar a la imprenta Alerece. De allí salían 300 ejemplares, los que divulgué por correo o por mano.

Elegí el nombre de "Safo" por varias razones: primero, porque es la poeta más grande de la antigüedad. Segundo, porque fue una gran luchadora de los derechos de la mujer.

Me complace decir que en esta revista se han publicado mil seiscientos veinte versos de 413 mujeres repartidos en 80 ciudades chilenas de norte a sur del país, o mejor dicho entre Arica y Cerro Sombrero; más de treinta poetas extranjeras de América y otros continentes han visto sus versos publicados en "Safo". Tenemos ocho años de vida y hemos publicado 50 números.

Financiar mi revista es todo un reto. No he recibido jamas dinero de nadie. "Safo" jamás ha recibido dinero de aparato estatal alguno, pese a que ha recurrido con proyectos a instituciones que se jactan de impulsar el desarrollo cultural de los jaguares de Latinoamérica, o sea, de los chilenos.

Financio a "Safo" con los avisos de algunos amigos, de empresarios que ven más allá de la miopía del lucro; con las ventas de suscripciones anuales de la revista y con la publicación de separatas, en especial las escolares o institucionales. Además estoy convencida de lo que hago. Pongo mucho amor, seriedad, constancia y tesón a lo que realizo; y es importante destacar, que cuento con el apoyo silencioso de muchas mujeres que aman la poesía como yo.

Cada vez mi revista será mejor, quiero que llegue a más y más mujeres; mi deseo es que crezca la poesía en torno a mi revista y llevarla tan lejos como pueda. Y lo que es más importante para mí, es que me permite seguir soñando y educando a quien le haga falta, porque la poesía cultiva no solamente el espíritu.

LA META DE MARÍA

La meta de María León Bascur, pareciera ser sencilla, sin embargo, creemos que dada la idiosincrasia chilena, a esta explosiva poeta le será difícil alcanzarla, pues María sueña con ser reconocida en su país de origen como una poeta de prestigio —aunque ya lo es— y que los periódicos oficialistas y la crítica especializada, reconozcan que ella es una poeta con valores estéticos significativos en la literatura chilena.

La labor que María León Bascur desempeña con sus talleres poéticos a través del país, los toma como un deber personal, y no como la escuela que ha sembrado con ahínco y sacrificios de años, cultivando y educando a mujeres, a niños rurales y a campesinas.

De manera sencilla, modesta y dulce, nos responde una y otra vez muy quedamente: "Mi meta es ser recocida por la crítica que se escribe en los periódicos que tienen suplementos dedicados a la literatura y que se nombren mis libros publicados, y que se hable de "Safo", como una revista de poesía. Que mencionen mi editorial, en la que en menos de dos años, ya llevo publicados más de diez libros de diversos poetas del país...esa es mi ilusión...esa es mi meta..."

María León Bauscur, poeta chilena de gran valor estético, ha podido fundir en una sola mujer, a la barda y a la empresaria, en un ser que por donde pasa, siembra amor a la poesía, educa y fomenta la cultura del país andino. Y aunque no es una jaguara, no podemos dejar de llamarla cariñosamente con un apodo que se merece por bravía: Leona, y por talento: Poeta...

 

Del libro "Bramidos", Ediciones Safo, 1997

 

 

Bramidos

Mis cantos son rebeldes y violentos
gansos salvajes
oriundos de los charcos

Nacieron de corolas abrumadas
de las duras confesiones del canelo
y del frío parlamento de la piedra
donde oraron las vírgenes desnudas
soslayando los impulsos del coral

Emigraron tal vez de otra corriente
del nadir misterioso de Neptuno
cuando el ángel tramaba sus delirios
y la musa acrisolaba sus congojas

Mis cantos son bramidos de lagarta
invencibles denuncias de mujer

--María León Bascur

 

 

Para parir nacemos

Para parir nacemos
¡Al diablo los calzones!

A poblar palomares, palomitas
y mientras sigan bramando los corales
nosotras izaremos los pañales
como emblemas vencedores del amor

--María León Bascur

 

 



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Última actualización: 7de febrero de 1999