DANIELA
3ª edición
Sección: Educación e instituciones
Fátima Tuki Pate, policía de Rapa NuiPor: Sonia M. Martin (Daniela, Chile).- Quisimos entrevistar al Director de la Escuela de Carabineros de Chile, y aunque todos fueron muy amables con Daniela, no pudimos lograr la entrevista exacta que queríamos con su director, pero sí logramos una de nuestras metas, que era conversar con la primera mujer de Isla de Pascua que se atreve a venir al Continente chileno y a entrar al Cuerpo de Carabineros.RAPA NUI Y LA ESCUELA DE FORMACIÓN POLICIAL Isla de Pascua es una de las islas chilenas más importantes del país andino, además de poseer una cultura e historia diferentes a las del continente. Pocas son las personas que desconocen el misterio de esta isla y sus maravillosos moaires desperdigados por sus tierras, su dios alado Manutara o las tablillas parlantes en donde la historia de Rapa Nui está escrita. Se le llama también El Ombligo del Mundo. Toda una magia envuelve a esta isla de cultura polinésica, cuyos curiosos moaires, son los gigantes guardianes que protegen la tierra pascuense del invasor extranjero. Chile se siente orgulloso de esta isla con características diferentes que tiene fama, además, de ser un lugar con muy poca delincuencia. Al continente —como llaman los pascuenses a las costa chilenas— vienen muy pocos isleños, por lo mismo, la presencia de una joven pascuense que ha ingresado al Cuerpo de Carabineros de Chile como recluta que piensa abrazar la carrera de Carabinera, no solamente ha llamado la atención de la prensa nacional, también Daniela desea conocer a la primera mujer que se atreve en Rapa Nui a pasar las pruebas que se precisan para ser carabinera.FÁTIMA TUKI PATE, UNA POLICÍA A LO HAWAI 5-0 CON UNIFORME Ella es la Carabinera Alumna Fátima Tuki Pate, tenía 22 años cuando entró a la institución en 1997. Nació el 15 de septiembre de 1974, en Isla de Pascua. El padre de Fátima es pescador y artesano, se llama León Edmundo Tuki y su madre es Fátima Pate Hey y trabaja en la isla como recepcionista. Fátima nos dice que sus padres fueron un gran apoyo para ella cuando decidió venirse al continente para abrazar la carrera de policía. Para que su madre pudiera trabajar, ella pasó nueve años de su infancia en un Hogar de Menores de Isla de Pascua, que pertenece a Carabineros de Chile. Ellas son cuatro hermanas y las llevaron a todas a este hogar. Fátima se crió, según nos cuenta, con este espíritu policial y de servicio a la sociedad, lo que hizo que su decisión fuera muy espontánea para ingresar a los estudios de Formación Policial que duran un año. RECLUTANDO A LAS POLICÍAS A LO LARGO DEL PAÍS Fue el Gobernador de Isla de Pascua, quien le comunicó a Fátima sobre la posibilidad de entrar a la institución; y luego ella se dirigió a la Comisaría de la isla para informarse sobre los pormenores para formar parte del contingente femenino de Carabineros de Chile. Fátima fue la unica mujer de la isla quien postuló a esta carrera a la que ella le ve un buen porvenir. Nos dice que le dieron la oportunidad de entrar a Carabineros y lo vio como un futuro interesante para ella. Este paso tan importante la ha convertido en la primera mujer pascuense que es policía. Fátima Tuki Pate ya pasó a la historia chilena y a la historia de Isla de Pascua por su decisión. Muy segura de sí misma, nos dice que en todo momento estuvo consciente de lo importante del paso que estaba dando como carabinera y que, además, se sentía abriendo el futuro de las mujeres isleñas para que siguieran su huella. Hoy, 1998, Fátima ya trabaja en Santiago en la Comisaría 48, o Comisaría de la Familia. Este retén —como también los llaman— se dedica en especial a la Violencia Intrafamiliar y demás asuntos de mujeres, familia y menores. Le preguntamos si vendrán pronto otras mujeres policías isleñas, y ella nos dice que las muchachas pascuenses prefieren estudiar arqueología, ser guías de turismo o azafatas, pero que es posible que sigan su ejemplo. Nos cuenta que ella estima que a la juventud de Isla de Pascua le falta más comunicación con el continente y más iniciativa personal para seguir carreras como la de carabinera u otras que las haga emigrar. La isla, nos dice Fátima, necesita de médicos, paramédicos, matronas y otras carreras afines y que los isleños se decidan a estudiar en Santiago, ya que estos profesionales son siempre del continente. Hay dos profesoras pascuenses que se recibieron de maestras de matemática. En Isla de Pascua hay enseñanza básica y media solamente, aún no existe una universidad o un instituto universitario. El hombre pascuense, comenta Fátima, es muy machista, y entre las mujeres, existen las dos tendencias; pero ella no se siente para nada machista, sino una mujer muy clara de sus decisiones y progresista. Lo que no cabe duda, con el paso que ha dado al elegir una carrera poco convencional y además alejarse de la isla. Expresa la joven carabinera que entre la generación de su madre y la de ella, hay un cambio substancial y que su madre le dice que aproveche las oportunidades que tiene, puesto que ella no tuvo ocasión de desarrollarse, por el estilo de vida que le tocó vivir y por el hecho de ser mujer en una isla. Además, Fátima piensa que ella tiene más libertad que la que obtuvo su madre. También nos cuenta, que por el hecho de haber salido de Pascua ya no será bien recibida cuando vuelva, pues la Fátima que se fue, no será la misma que vuelve; sin embargo, a ella no le interesa este concepto anticuado ya que se considera que es ella y su familia las que valen y no su entorno. La isla tiene tres mil habitantes, por lo tanto, todos la conocen y ella a su vez conoce a todo el mundo. Y todos son algo parientes entre sí. Dentro de su carrera como policía femenina, deberá trabajar primero en las diferentes comisarías del país antes que la envíen de vuelta a Isla de Pascua para transmitir sus conocimientos, luego de obtener una buena experiencia como carabinera en el continente. Isla de Pascua, nos dice Fátima, aunque con pocos habitantes, posee teléfonos, hospitales, escuelas, liceos, computadoras, bibliotecas públicas y otros adelantos, además del turismo desarrollado en Rapa Nui que, por la magia que emana de la isla, lleva a mucha gente de diversas partes del mundo a saborear la cultura milenaria que ofrece el Ombligo del Mundo. La elegancia y encanto de las carabineras chilenas, con la presencia de Fátima Tuki Pate, ha venido a poner al continente chileno y a la institución mencionada, el donaire sensual y exótica belleza, de la mujer polinésica en las filas de las Carabineras de Chile. Junto a Fátima ingresaron a Carabineros de Chile dos hermosas muchachas, que más parecen modelos de pasarela que policías. La Carabinera Alumna Marcela Paola Vargas Vargas es de la VIII Región de Chile, exactamente de Los Angeles; ella dice haber entrado a la institución con el ánimo de servir a la comunidad y adquirir nuevos valores como persona. Cuando se reciba, irá a la Comisaria de Tránsito para dirigir el tránsito en los diferentes puntos del país. Luego tendrá como misión trabajar con la violencia doméstica, los niños maltratados, mujeres violadas, ladrones/as, asesinas/os, traficantes/as, drogadictas/os, delincuencia juvenil y etc. Es decir, a los veinte años, estas jóvenes se ven enfrentadas a la parte más oscura de la sociedad de su país. La meta de Paola es ser una buena funcionaria. La Carabinera Alumna, Jessica Alejandra Lara Ruiz, es también del sur del país y representa, como Paola, otro tipo de belleza de mujer chilena, más europea. Su meta es llegar a ser una buena funcionaria, dice no haber conocido anteriormente a otras mujeres policías, y que ella soñó siempre con esta carrera. Jessica nos expresa: "Cada día que paso en la institución, más me gusta ser policía. Y estoy segura de haber tomado la decisión correcta al elegir esta profesion que es apasionante". Junto a estas tres jóvenes estuvo durante la entrevista la teniente Rosmary Eliana Cruzat Mendoza, quien nos cuenta que estas aspirantas a carabineros, entran como soldadas rasas y luego de seis meses de estudios deben alcanzar el grado de Carabinero para luego llegar a Cabo 2º. Luego estas muchachas pueden ir a la Escuela de Suboficiales para obtener el grado de Suboficial Mayor. La carrera de oficiales como la teniente se hace en otro plantel (Escuela de Ciencias Policiales) y es considerada una carrera universitaria en donde se aprende de leyes, artes marciales, balística etc. Ellas van a otros países a especializarse y también vienen mujeres policías de otros países a estudiar a Carabineros de Chile. En el caso de la teniente Cruzat, ella estuvo en Estados Unidos estudiando y también en otras instituciones policiales de Latinoamérica, tanto estudiando, como dando instrucción policial a otras jóvenes en diferentes países. La Tenienta Cruzat también expresa su amor a la institución. Y nos cuenta que la mujer que no es fuerte o que sufre de dolores menstruales no puede resistir el entrenamiento que les dan a todas ellas y normalmente dejan la institución castrense. Aunque soldadas rasas, las tres jóvenes motivo de nuestra entrevista se ven tan bellas que ni nosotras ni el público en general del país, deja de sentir admiración por estas mujeres policías que cumplen cabalmente su profesión, caminando, a caballo o en motonetas y en motos de alto cilindraje, o en Radio Patrullas, que son los autos de la policía chilena. Fátima Tuki Pate se va junto a sus compañeras y a la teniente Cruzat, dejándonos un saludo para las lectoras de Daniela, el que trasmitimos a continuación:"Aroha Kor'a To'a To'a Mai te Konma nei he Ki au Kia Korua, pe nei au Torana, Rapa-Nui" (¡Hola! Saludos a todos desde muy lejos y quisiera decirles que estoy bien, gracias. Hasta siempre, Rapa-Nui.) |