DANIELA
3ª edición
Sección: A Sotavento
Literatura

 

LA REGENTA, OBRA MAESTRA DE LA NARRATIVA ESPAÑOLA DEL SIGLO XIX

Por: María Eugenia Urrutia

(Daniela, Chile).- La obra La Regenta de Leopoldo Alas, escrita en 1885, es considerada actualmente como la mejor novela española del siglo XIX. Sin embargo, la crítica de su tiempo la trató con hostilidad debido a que en ella el autor desnuda a la sociedad provinciana y fustiga a las fuerzas conservadoras de la literaria ciudad de Vetusta, ciudad que representa en realidad a Oviedo, lugar donde el escritor residió gran parte de su vida.

Los medios intelectuales de la época, no sólo la describieron como una obra sin valor literario, con errores de estilo y presuntos atentados a la moral, sino como "mortalmente aburrida". La excepción importante a estos juicios la formula Benito Pérez Galdós en el prólogo a la segunda edición escrito un poco antes de la muerte de Leopoldo Alas. Citaremos a continuación algunas de las opiniones vertidas en ese momento sobre La Regenta: "Es menester proclamarlo muy alto. Clarín es uno de los escritores más incorrectos (...) su estilo adolece casi siempre de graves defectos de sintaxis o de construcción" (...) "Lo que hay es un novelón de padre y muy señor mío, que merece titularse los chismes de Vetusta". "Disforme relato de dos mortales tomos (...) delata en su forma una premiosidad violenta y cansada, digna de cualquier principiante cerril"(1). De este modo no se reconoció el valor de esta obra maestra de Clarín correspondiendo a la crítica contemporánea el reconocimiento a los méritos sobrados de su autor. Dice Agustín Goytisolo en su artículo "Sobre La Regenta " La novela mayor de Clarín no muestra sólo la madurez y soltura de su autor en el manejo de las técnicas narrativas empleadas en el siglo XIX por los maestros del género; abre igualmente camino...a procedimientos más recientes de una sorprendente modernidad".(2)

Por su parte, Mariano Baquero Goyanes señala: "La Regenta es, indudablemente, la novela de técnica más compleja de cuantas se escribieron en España en el pasado siglo. La manera narrativa lineal de Speraindeo se ha transformado en la morosidad de La Regenta, obra maestra en cuanto al dominio del tempo lento, en forma tal que ha permitido hablar de su posible pre-proustianismo".(3)

Se ha señalado abundantemente la cercanía de esta novela con Madame Bovary de Flaubert y con Ana Karenina de Tolstoi en relación al tema del adulterio. Por otra parte se ha establecido la coincidencia del Magistral Fermín de Pas con Julián Sorel, ya que en ambos personajes alienta el espíritu ambicioso y el uso de la jerarquía eclesiástica para ascender en el poder social.

La novela narra la historia de Ana, huérfana de madre, cuyo padre don Carlos Ozores es hijo de un noble segundón. Don Carlos es hombre de ideas liberales y está comprometido en la acción política. Absorbido por estos intereses deja a su hija al cuidado de una aya, doña Camila, mujer fría y codiciosa a quien, por sus hábitos consideran como una "inglesa-española". Ana crece sin amor y reprendida constantemente en forma injusta. Al fallecer su padre, Ana queda sin dinero y se va a vivir con sus tías al palacio de los Ozores. Allí logra hacerse un sitio en la sociedad vetustense, gracias a su discreción y belleza. Un amigo de la familia le presenta a don Víctor Quintanar, hombre mayor, quien ha sido regente en varias audiencias. Entre dudas, la joven consiente en el matrimonio, puesto que su futuro esposo es un hombre de bien, aunque sus únicas preocupaciones son la naturaleza, los pájaros y su amigo Frigilis. En corto tiempo Ana sufre de hastío y soledad en su matrimonio. Por ello busca refugio en la religión y en su confesor el Magistral don Fermín de Pas, sacerdote ambicioso que ostenta el poder religioso de Vetusta. El Magistral se enamora de Ana y trata de ejercer dominio sobre ella a través de su autoridad espiritual. Por otra parte, La Regenta es asediada por don Alvaro Mesía, presidente del casino de Vetusta y jefe del partido liberal. Mesía es un hombre elegante, buen mozo y experimentado seductor, quien termina por rendir la resistencia de Ana Ozores. Su esposo, que siempre ha poseído un "sentido calderoniano del honor", lo reta a duelo y es muerto por don Alvaro en este lance. La vergüenza y el deshonor cae sobre la Regenta. Sus amistades de la alta clase la abandonan, aunque han sido activas participantes en la caída de Ana, cuya honestidad y belleza envidian secretamente.

Don Alvaro abandona cobardemente la ciudad. Ana, al buscar nuevamente consuelo en la religión es cruelmente rechazada por el Magistral, quien ha sufrido un proceso de celo y de degradación, al verse vencido por su rival. Ana cae desmayada en la catedral, mientras Celedonio, el acólito ambiguo y viscoso la besa morbosamente. Esta escena que cierra la novela simboliza la profunda caída, la indefesión y soledad finales de la protagonista.

La motivación de un adulterio

A través del recorrido del texto surgen como motivos reiterados en el espacio de la ciudad de Vetusta la banalidad, el ocio y el tedio. El sopor, la rutina de las costumbres, las limitaciones impuestas por la clase poderosa a los miembros de la sociedad vetustense, conforman un espacio cerrado, de gentes sin ideales, sumidas en el materialismo y en el ocio. Las tendencias a la literatura que demuestra Ana Ozores merecen el más despectivo rechazo ante la opinión de los elegantes de Vetusta.

Por otra parte, la religiosidad es solamente externa y superficial entre las damas "de la clase". Todo se reduce a ritos reiterados y vacíos, de tal modo que las búsquedas espirituales de Ana se ven como síntomas de la rareza de su carácter, no exento de elementos de histerismo. Estas oscilaciones de Ana entre una rica vida interior y las frívolas diversiones de sus amigas, son una consecuencia de la falta de sentido de su existencia en la que hay tres grandes vacíos: el de la madre, el de un esposo que asuma sus deberes maritales y afectivos, y la ausencia de hijos, que don Víctor nunca estuvo dispuesto a procrear. La falta de un amor desinteresado y profundo conduce a la Regenta a buscar apoyo en el Magistral, quien la defrauda al comprender la joven que su interés por ella no obedece a elevados sentimientos espirituales, sino a los muy humanos y mundanos de la pasión y el deseo. Su caída en brazos de don Alvaro Mesía, es, también, una profunda equivocación, ya que el don Juan vetustense no ama a la joven, sino la codicia como una presa más en la lista de sus numerosas conquistas banales. Ana, que comienza su vida como una huérfana desdichada, termina también en la más profunda soledad, puesto que en su existencia no logra conocer el verdadero amor. La superficialidad del entorno termina por aniquilar su honestidad, mancillada y derrotada en una sociedad carente de ideales y valores, en donde ella es una isla, una solitaria que sucumbe vencida por la disparidad de la lucha entre sus débiles energías de mujer y la demoledora presión cotidiana de una sociedad banal, materialista, hipócrita y degradada.

1. Agustín Goytisolo: "Sobre La Regenta" " Quimera", No 10, Mayo-Junio 1991, pág., 17.

2. Agustín Goytisolo:J op cit. Pág. 18

3. Mariano Baquero Goyanes: Historia General de las Literaturas Hispanoamericanas "La Novela española de la segunda mitad del Siglo XIX" Editorial Vergara, Barcelona, 1969, pág. 123

Bibliografía

ALAS,Leopoldo: La Regenta. Alianza Editorial, Madrid, 1967.

BAQUERO Goyanes, Mariano. Historia General de las Literaturas Hispanoamericanas. "La Novela Española de la Segunda Mitad del Siglo XIX" Ed. Vergara, Barcelona, 1969.

GOYTISOLO, Agustín. "Sobre La Regenta". "Quimera", No 10 Mayo-Junio, 1991, págs.16-21.

SHAW, Donald L.: La Historia de la Literatura Española. Tomo V. El Siglo XIX. Editorial Ariel, Barcelona, 1981.

ZAVALA, Iris: Ideología y Política en la Novela Española del siglo XIX. Ediciones Anaya, Madrid, 1971.

María Eugenia Urrutia nació en Osorno, Chile. Es Profesora de Castellano en la Universidad de Chile. Magister en Filología con mención en Literatura Hispánica, Universidad Austral de Chile, Profesora titular de Literatura Medieval y Clásica, Profesora en el programa de Post Grado en Literatura Latinoamericana, Universidad de Los Andes, Venezuela, autora de ensayos y artículos de crítica literaria en diarios y revistas especializadas en Chile y Venezuela.



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Última actualización: 1 de noviembre de 1998